Asi es, señores y señoras, Pamplona apesta, y por ende, el mundo. Vivimos en una ciudad donde nadie admite votar a UPN, pero que gana las elecciones, una ciudad donde el OPUS campa a sus anchas, donde se le regalan miles de metros cuadrados de terreno municipal para su elitista universidad mientras los jovenes no tenemos donde caernos muertos y la vivienda dejo de ser un derecho para ser un lujo al alcance de unos pocos, donde la opinión de los barrios no cuenta, donde se prima lo catolico y castiga lo pagano. Esta es Pamplona, una ciudad que apesta a catolicismo rancio, a franquismo trasnochado, donde tu opinión no cuenta si no tienes la tarjeta del nuevo y fulgurante corte ingles. Pero Pamplona no es única, es algo que se esta globalizando (maldita palabra, algun día escribiré sobre ella). No solo la politica municipal, tambien laboralmente cada día nos parecemos más a los malditos Estados Unidos Blancos de America. En fin, pues eso, ongi etorriak nere blogera, bienvenidos a mi blog, donde escribiré sobre lo que se me pase por la cabeza, como se me pase por la cabeza y en el idioma que se me pase por la cabeza.