Navarra no debe ser moneda de cambio
Un muy interesante articulo de opinión aparecido hoy en el noticias . Os lo fusilo integro:
Navarra no debe ser moneda de cambio
por Juan Carlos López-Mugartza
Navarra no debe ser moneda de cambio. Moneda de cambio. El balcón del ayuntamiento de Iruña en sanfermines no debe ser moneda de cambio. Que nadie muerda la mano del concejal que porta la bandera que ondeó legalmente en el Ayuntamiento de Iruña. [...]
La dentadura se despega. Forcejeos entre una anciana y un joven fornido, quizás barbudo, en el balcón. No recuerdo bien este detalle. Y gritos reprobatorios de San Fermín, San Fermín, enfurecidos. Los unos. Fiestas sí, política no. La Fuerza Pública impidiendo la entrada de ikurriñas a la plaza. Permitiendo el mayúsculo botellón, castigando la entrada de pequeñas telas tricolores. Borrándolas del calendario de Osasuna. No debiera ser moneda de cambio. En 1512 Navarra fue moneda de cambio. En el 36 fue moneda de cambio. En la Transición fue moneda de cambio. Para Gamazo Navarra fue moneda de cambio. La ikurriña ha sido perseguida en Navarra como moneda de cambio. Prohibida en los balcones de los ayuntamientos de Navarra. Olazagutía, multa. Leitza, referendum. Atarrabia, ¿qué hacemos? Símbolo de nuestra raíz vascona. Roja, verde y blanca. La otra bandera de Navarra. Símbolo de nuestra cultura e identidad como parte de Vasconia. Las cadenas. La bandera roja de Navarra. Nuestra Historia. La representación de nuestro Reino sin y griega de Navarra. Navarra no debe ser moneda de cambio. La radio no debe ser moneda de cambio, sino medio de comunicación, de vuelo de la palabra, de paloma blanca de la voz, de hoja de laurel en el pico, como Neruda, de Euskalerria Irratia negada, de Euskalerria Irratia sin licencia. No debe ser moneda de cambio. Euskal Herria. Derribado el Euskal Jai, se acabó la Fiesta Vasca (¿quién derribará la Tour Eiffel, para que no duerman en su base los mendigos?). La palabra. La escuela. El derecho de la zona no vascófona a ser zona vascófona. Ley del Vascuence. A estudiar en la escuela. En vasco. El derecho de la zona vascófona a ser Ribera y admirar el Ebro al atardecer. El derecho a normalizar, después de tantos años, el euskera en la Universidad de todos los navarros. El derecho de la zona mixta a ser una mezcla de culturas, de emigrantes, de peruanos y colombianos jugando al voley-ball en los parques de las tardes de los domingos. A volver a ser la tierra fértil del euskera que vivieron Joaquín Lizarraga de Elkano, o el abad de Uterga. San Francisco Xabier, patrono bilingüe de Navarra. Temblando la tierra en Itoitz, bajo sus pies. El Baluarte sin rotular en la lengua de los navarros. Con adoquines. Con cortes ingleses, sin uniones vascas. Con calles de regalo para que hagas la entrada al parking. La zona mixta, plenamente vascófona, que dió trabajo y alimento a Larreko y Manezaundi, que vió nacer y morir a Alexander Tapia Perurena, que homenajearán en Biurdana. La ciudad de Campión. La ciudad del Hello Rochapea y Adiós Euskera, rebajado a vascuence por las autoridades que lo utilizan como moneda de cambio. Navarra no es moneda de cambio. Nos han negado. Nos han hecho luz de gas. Los parkings subterráneos utilizados para enterrar la voz ciudadana, para profanar tumbas de otros tiempos y trasladar los huesos a escombreras, lugar al que indefectiblemente van los restos de los barridos en las batallas. Como se barre el monumento a Germán. Sanfermines del 78. Fue un 8 de julio. Se debiera reconocer el daño que se ha hecho, no solo el daño que me han hecho. Recordar a los olvidados en la memoria o en una panadería del barrio de San Juan por una riña entre vecinos sin motivación política. Tantos pecados. Tantos y tantos pecados. Navarra no debe ser moneda de cambio. Que sea la propia Navarra la que cambie. Que cambie ya de una vez. Sin monedas.* Profesor de Filología de la UPNA

